UNIDAD EDUCATIVA “ISABEL DE GODIN”
NOMBRE:
KAREN PINDUISACA
CURSO:
3ro “D”CIENCIAS
FECHA: 10 DE ENERO DEL 2023
ENSAYO
PENSAMIENTO COMPUTACIONAL
PENSAMIENTO COMPUTACIONAL
1. Introducción
El pensamiento
computacional es un concepto que fue planteado por primera vez en el año 2006,
y a partir de ese momento, ha venido ganando popularidad debido a su prometedor
impacto para todas las personas, ya que su premisa principal es que conceptos
asociados al ámbito de la computación pueden ser utilizados para la resolución
de problemas en otros ámbitos, y según Trilling y Fadel (2012): “Muchos
consideran que la resolución de problemas es la nueva base del aprendizaje del
siglo XXI” (pág. 50). Por esa razón, es relevante reflexionar sobre el
pensamiento computacional.
Como el pensamiento
computacional se basa en resolver problemas haciendo uso de conceptos
fundamentales de la computación, según Compañ, Satorre, Llorens y Molina (2015)
“Nada mejor para desarrollar la habilidad de resolver problemas usando
conceptos informáticos que una asignatura de introducción a la programación”
(pág. 1). En ese orden de ideas, según Ortega y Brouard
(2018): “La programación está incluyéndose en los
currículos educativos de todo el mundo para desarrollar el pensamiento
computacional” (pág. 129).
El inconveniente de
promover el desarrollo del pensamiento computacional con los cursos
introductorios de programación está relacionado a las dificultades que son
propias del aprendizaje de la programación. Por ejemplo, en el ámbito
universitario, Pérez y Castro
(2018a), indican que el razonamiento lógico: “ha sido
detectado como una debilidad de la mayoría de los estudiantes” (pág. 8); Pérez y Pedroza
(2018): reportan que los estudiantes: “han presentado un
bajo rendimiento académico” (pág. 635); y Pérez y Castro
(2018b), señalan que los estudiantes: “se han mostrado
desmotivados en los últimos semestres” (pág. 68).
De manera
particular, en el ámbito universitario es muy importante el pensamiento
computacional porque provee a los estudiantes con el perfil requerido
actualmente. Según Socorro (2018), el objetivo de las universidades venezolanas es: “formar profesionales
integrales con perfiles inter o transdisciplinarios, capaces de enfrentar la
realidad y aportar respuestas viables y confiables a una sociedad que las
requiere” (pág. 287). Por lo tanto, el pensamiento computacional es fundamental
por su carácter transdisciplinario en la resolución de problemas, justificando
la reflexión sobre otras maneras para el desarrollo del pensamiento
computacional en aras de facilitar la apropiación de éste por parte de los
estudiantes, lo cual representa el interés de este ensayo.
El estudio de
conceptos, características y fases asociadas al pensamiento computacional,
sugieren que las habilidades que lo componen pueden ser adquiridas en contextos
distintos al aprendizaje de la programación de computadores. En ese orden de
ideas, la relación natural entre las habilidades del pensamiento computacional
y las actividades de la vida cotidiana, permiten asomar la posibilidad del
desarrollo de esas habilidades durante la ejecución de actividades de la vida
cotidiana, lo cual representa la propuesta de este ensayo.
Adicionalmente,
considerando los resultados satisfactorios obtenidos en estudios que fueron
realizados antes de la aparición del concepto del pensamiento computacional,
relacionados a la aplicación de la metacognición para fortalecer el proceso de
resolución de problemas, donde Doménech (2004a),
concluye que: “la solución exitosa se obtiene después de una planificación”
(pág. 322); en este ensayo se propone específicamente la utilización de la
metacognición para el desarrollo de las habilidades del pensamiento
computacional durante la realización de actividades de la vida cotidiana.
La sección de
desarrollo de este ensayo se organiza de la siguiente manera: primero, se
presentan los aspectos teóricos del pensamiento computacional (conceptos,
características y fases); luego, se mencionan ejemplos de aplicación en la vida
cotidiana asociados a cada una de las habilidades requeridas; y finalmente, se
introduce el concepto de metacognición, indicando su posible utilización para
el desarrollo de las habilidades del pensamiento computacional durante la
ejecución de actividades de la vida cotidiana.
2. Desarrollo
El concepto de
pensamiento computacional fue planteado por primera vez por Wing
(2006a), de la siguiente manera: “representa una actitud y
un conjunto de habilidades universalmente aplicables que todos, no solo
científicos informáticos, estarían ansiosos por aprender y usar” (pág. 33). Si
bien es cierto que este es un concepto muy general que lo concibe como la
combinación de una actitud y un conjunto de habilidades, también es cierto que
presenta la premisa principal del pensamiento computacional, es decir, que
todas las personas pudieran aplicarlo en diferentes ámbitos.
Algunos años más
tarde, Aho (2012),
especifica un poco más el alcance del pensamiento computacional, refiriéndose a
él como un proceso: “Es el proceso de pensamiento involucrado en la formulación
de problemas, por lo que sus soluciones se pueden representar como pasos y
algoritmos computacionales” (pág. 832). Esta definición clarifica el alcance
del pensamiento computacional porque lo enmarca explícitamente en el contexto
de la resolución de problemas, sin embargo, deja implícito los ámbitos de
aplicación.
Posteriormente,
Basogain, Olabe y Olabe (2015), asocian directamente el concepto de pensamiento computacional con las
actividades de la vida cotidiana, refiriéndose a éste como: “una metodología
basada en la implementación de los conceptos básicos de las ciencias de la
computación para resolver problemas cotidianos, diseñar sistemas domésticos y
realizar tareas rutinarias” (pág. 3). Esa relación con la vida cotidiana motiva
la revisión y reflexión que se hace en este ensayo, es decir, la revisión de
las características, fases y aplicaciones en la vida cotidiana del pensamiento
computacional; y la reflexión sobre la adquisición de sus habilidades
inherentes.
Las características
del pensamiento computacional según Wing (2006b),
son seis: 1). Conceptualización; 2). habilidad básica; 3). manera de pensar;
4). complemento con el pensamiento matemático e ingenieril; 5). Ideas; y 6).
para cualquiera en cualquier parte (pág. 35). Las dos primeras características
están relacionadas a su naturaleza: la conceptualización hace
referencia a que se debe pensar en múltiples niveles de abstracción y no sólo
como para programar un computador; y la característica de habilidad
básica hace referencia a que no debe ser algo mecánico.
Las dos
características siguientes hacen aclaraciones sobre su origen: la
característica de manera de pensar se refiere a que las
personas son las que piensan y no los computadores, es decir, el pensamiento
computacional es una manera en que los seres humanos solucionan problemas con
ayuda del computador, por lo tanto, no se trata de que los humanos piensen como
los computadores; y por otra parte, la característica de complemento
con el pensamiento matemático e ingenieril, hace referencia a que
el fundamento matemático e ingenieril son los que hacen posible el pensamiento
computacional para la construcción de sistemas informáticos.
Las dos
características restantes, relacionadas al alcance del pensamiento
computacional, son las que despiertan el interés de este ensayo: la
característica de ideas, destaca que el pensamiento
computacional no sólo tiene que ver con el software que se produce, sino que
está presente a diario en las vidas de las personas; y finalmente, la
característica de para cualquiera en cualquier parte, asoma
la posibilidad de utilizar este pensamiento permanentemente, incluso como
filosofía de vida.
En general, las
seis características presentadas, sugieren los siguientes aspectos con respecto
a la resolución de problemas en la vida cotidiana: primero, el pensamiento
computacional no puede ser mecánico debido a las distintas configuraciones de problemas
que pudieran presentarse en la vida cotidiana; segundo, las bases de
matemáticas e ingeniería son complementos naturales del pensamiento
computacional, sin embargo, no restringen totalmente su uso; y tercero, su
amplio alcance de aplicación lo hace apto para ser considerado en la resolución
de cualquier problema.
Ahora bien, con
respecto a las fases del pensamiento computacional, algunos investigadores como
Román, Pérez y Jiménez (2015), promueven la existencia de cuatro fases: 1). Descomposición; 2).
reconocimiento de patrones; 3). generalización de patrones y abstracción; y 4).
diseño algorítmico (pág. 2). La descomposición es la
capacidad para fraccionar una tarea en los pasos que la conforman. El reconocimiento
de patrones es la capacidad para percibir similitudes, dentro del
mismo problema o con otros problemas, que permitan reducir el camino hacia la
resolución del problema.
A diferencia, la fase
de generalización de patrones y abstracción, requiere
de la capacidad para filtrar e ignorar toda la información que no es necesaria
para resolver un problema determinado, y de generalizar la que sí es necesaria.
Por su parte, la fase de diseño algorítmico requiere la
capacidad de desarrollar una estrategia paso a paso, es decir, establecer una
secuencia de instrucciones para resolver el problema.
Las cuatro fases
presentadas anteriormente representan las principales habilidades que requiere
una persona para resolver problemas utilizando el pensamiento computacional.
Para el autor de este ensayo, la clave del pensamiento computacional es la
primera fase, porque a partir de ésta se hace posible la aplicación de las
demás fases, es decir, descomponer un problema conduce al reconocimiento y la
generalización de patrones, lo cual inevitablemente converge a la
especificación de los pasos que resuelven el problema, es decir, al diseño
algorítmico.
En aras de
clarificar la relación del pensamiento computacional con la vida cotidiana, a
continuación, se presentan algunos ejemplos de aplicaciones del pensamiento
computacional para cada una de sus habilidades. La habilidad de descomposición
se ve reflejada frecuentemente cuando una persona le da indicaciones a otra
para llegar a algún lugar, por ejemplo, caminar dos cuadras, girar a la derecha
y caminar hasta encontrar la casa verde. Por su parte, la habilidad de
reconocimiento de patrones, se puede ver reflejada en los comportamientos de
las personas, por ejemplo, cuando los niños naturalmente saben identificar los
eventos que enfurecen a sus padres.
Por otra parte, los
ejemplos de aplicación de la abstracción y generalización, se reflejan cuando
se hacen representaciones de las cosas en función de los atributos de interés
para un momento determinado, por ejemplo, al comprar alimentos los criterios de
selección entre diferentes marcas de un mismo producto, pueden ser el precio o
la calidad, los cuales dependerán de los intereses de los compradores. Para
finalizar con los ejemplos de aplicaciones, un ejemplo de diseño algorítmico se
puede apreciar claramente cuando un cocinero detalla su propia receta para la
preparación de sus comidas.
Ahora bien, como se
puede apreciar en los ejemplos, las personas ya utilizan las habilidades
asociadas al pensamiento computacional en la vida cotidiana, en mayor o menor
medida, dependiendo de la complejidad de las actividades que realizan, es
decir, utilizando las habilidades tanto de manera aislada como en combinaciones
entre ellas. En ese sentido, la reflexión principal de este ensayo está
orientada hacia la posibilidad de desarrollar conscientemente el pensamiento
computacional durante la realización de las actividades de la vida cotidiana.
Debido a que Zapata (2015), hace énfasis en la metacognición como una competencia que abarca todas
las fases: “podemos considerar un conjunto de competencias
necesarias en todas las fases, sin que tengan que ver directamente y de forma
exclusiva con algunas de ellas, como puede ser la metacognición” (pág. 38).
Aunado a que en estudios previos a la aparición del concepto del
pensamiento computacional, se ha utilizado la metacognición para fortalecer el
proceso de resolución de problemas, donde Doménech (2004b),
encontró que: “una elevada metacognición permite regular la resolución exitosa”
(pág. 384); en este ensayo se propone la utilización de la metacognición para
el desarrollo de las habilidades del pensamiento computacional (descomposición,
reconocimiento de patrones, abstracción y generalización, y diseño algorítmico)
durante la realización de actividades de la vida cotidiana.
La metacognición
según Flavell (1976),
hace referencia a dos elementos: primero, el conocimiento que una persona tiene
sobre sus propios procesos cognitivos o cualquier otro aspecto relacionado con
ellos; y segundo, a la supervisión activa y consecuente regulación de estos
procesos (pág. 232). Estos dos elementos son la base de la metacognición, tal
como lo indica Zulma (2006), cuando menciona que los investigadores que trabajaron posteriormente
con la metacognición han mantenido dos dimensiones: “en la mayoría de las veces
estableciendo una mayor precisión en sus componentes, pero que retienen la
distinción inicial de dos dimensiones en la metacognición: el conocimiento y la
regulación de la cognición” (pág. 123).
Por lo tanto, la
propuesta que se hace en este ensayo consiste en asociar las habilidades del
pensamiento computacional a esos dos elementos metacognitivos. Por un lado,
para el conocimiento que una persona tiene sobre sus propios procesos, debe
tomarse conciencia de que las habilidades del pensamiento computacional ya
están inmersas en la vida cotidiana y que con frecuencia son utilizadas. Por
otra parte, para la supervisión activa, debe considerarse la posibilidad de
usar las habilidades del pensamiento computacional durante la ejecución de las
actividades de la vida cotidiana.
Para finalizar, en
aras de que todos los lectores tengan la posibilidad de desarrollar el
pensamiento computacional, se sugiere cultivar el hábito de responder cuatro
preguntas durante la realización de todas sus actividades cotidianas. Las
cuatro preguntas son las siguientes: primera, ¿Estoy descomponiendo la
actividad en varias partes?; segunda, ¿Estoy identificando las partes que se
repiten o que están presentes en otras actividades?; tercera, ¿Estoy
considerando únicamente los elementos de interés?; y cuarta, ¿Estoy diseñando
una estrategia para realizar la actividad?.
3. Conclusiones
El pensamiento
computacional es un concepto de reciente aparición, cuya relevancia como objeto
de estudio está soportada por el interés de los sistemas educativos en
incorporarlo como eje transversal de todas las disciplinas mediante la
enseñanza de la programación de computadores desde tempranas edades. La
revisión de las dificultades del aprendizaje de la programación hace necesaria
la reflexión sobre nuevas formas de desarrollar el pensamiento computacional.
El estudio de
conceptos, características y fases del pensamiento computacional, sugieren la
posibilidad de desarrollar este pensamiento durante la realización de
actividades de la vida cotidiana, mediante la aplicación de la metacognición.
Para ello, sólo dos requisitos son necesarios: primero, tomar conciencia de que
ya se vienen utilizando en la vida cotidiana las habilidades del pensamiento
computacional (descomposición, reconocimiento de patrones, abstracción y
generalización, y algoritmos); y segundo, considerar conscientemente esas
habilidades en la realización de las actividades de la vida cotidiana.
En primera
instancia, los dos requisitos presentados para desarrollar las habilidades del
pensamiento computacional sólo demandan una iniciativa proactiva de las
personas para cultivar el hábito de responder las cuatro preguntas durante la
realización de todas sus actividades cotidianas: ¿Estoy descomponiendo la
actividad en varias partes?; ¿Estoy identificando las partes que se repiten o
que están presentes en otras actividades?; ¿Estoy considerando únicamente los
elementos de interés?; y ¿Estoy diseñando una estrategia para realizar la
actividad?.
La iniciativa
proactiva mencionada anteriormente representa el primer desafío de esta
propuesta para los que promueven la adquisición del pensamiento computacional
en las demás personas. Finalmente, es importante destacar que la propuesta
metacognitiva presentada en este ensayo, sólo es producto de las reflexiones
realizadas, quedando como trabajo futuro la realización de los respectivos
experimentos para conocer su efectividad.
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